Ayuntamiento de Redueña 

 

Historia

El municipio de Redueña  está situado en el norte de la Comunidad de Madrid, en la cuenca del  río Jarama, a  poco más de 800 m de altitud. Sólo 53 km separan a este  municipio de la  capital de la Comunidad Autónoma. Tiene una superficie  de 12,9 kms2.

Poco se sabe sobre el origen del nombre de Redueña.  La mayoría opina que proviene de una señora que era "dueña y redueña".         

Los  primeros  indicios de presencia humana datan del Paleolítico  Inferior,  según  consta en la Carta Arqueológica del pueblo. También ha  aparecido  algún  resto del Neolítico.

De la época celta queda algún resto en la zona del río y en la   dehesa.  Indicios romanos se pueden encontrar en el casco del pueblo y   en la  Iglesia se han hallado restos visigóticos.  

Del Bajo Medievo,   también se pueden encontrar restos, sobre todo en  ambas márgenes del río, así como la casi desaparecida Ermita de Santa  Lucía.

Los vecinos hubieron de pechar dos veces para recuperar el dominio   del  lugar ante las sucesivas ventas reales a personajes principales.   

La   primera fue en el siglo XVI, cuando el pueblo fue vendido por  Felipe  II.  Poco tiempo después, los habitantes consiguieron  recuperarlo  pagando  una elevada cantidad de maravedíes.         

Redueña acoge entre sus encantos, varios enclaves patrimoniales para visitar como, su Iglesia de San Pedro Advíncula, de estilo renacentista y barroco sobre sus restos de origen visigóticos; El Potro de Herrar, elemento recuperado recientemente, en el que uno se puede imaginar como se calzaba a los animales; o su Cruz Gótica, situada en el antiguo cementerio, sobre una columna decorada y que data del siglo XIII-XIV, por el asentamiento en la zona de los franciscanos.

Ha sido tradicionalmente un municipio  con clara vocación agroganadera gracias a sus pastos, bosques  mediterráneos de encinas y quejigos, y pequeñas huertas explotadas a la  vega de la única vía fluvial que atraviesa su término, conocido como el  arroyo de las Huertas.

La  otra gran actividad desarrollada en la localidad fue la cantería, era  tal su importancia que de una de estas canteras salió parte de la piedra  con la que se construyó la Fuente de la Cibeles entre 1739-1740 y la  Fuente de Apolo, ambas en el Paseo del Prado de Madrid.

La  zona de la Campiña de Redueña se rodea de alturas como el Monte de  Redueña, el Pico del Regalo (941m) o el alto de El Portachuelo, que  albergan en su riqueza natural numerosas especies como mochuelos,  abubillas,  jinetas, jabalíes, corzos, erizos y muchos más, algunas de  ellas protegidas, y la Dehesa Boyal, acompañada de jara, enebros,  fresnos, robles y encinas.